New Orleans Marriott

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New Orleans Marriott. Luego de visitar New York, nos dirigimos directamente hacia Nueva Orleans, este fue un destino elegido por nuestra hija, ella tenia el sueño hacia mucho tiempo de conocer esta ciudad, quedo enamorada de la misma al ver un progama de gastronomía local y desde ese momento fue claramente su deseo ir a probar sus deliciosos platillos, y como padres tratamos de cumplirle su deseo.

Elegimos para hospedarnos el New Orleans Marriott, y básicamente lo elegimos porque siempre tuvimos excelentes experiencias con los hoteles de esta cadena, y por sobre todo por su ubicación, el mismo está emplazado en el 555 de Canal Street en el emblemático French Quarter y Bourbon Street, desde allí podíamos llegar caminando a casi todos los lados. Y nosotros somos amantes de recorrer las ciudades a pura caminata, así es como uno conoce mejor cada rincón de cada lugar que visita.

Nuestra habitación tenía una vista espectacular a Canal street donde pudimos disfrutar de los más bellos atardeceres, con el hermoso skyline de fondo.

Disfrutamos de deliciosos desayunos cada mañana, el el 5 Fifty 5 Breakfast Buffet, con gran variedad de platos típicos, como beignets recién preparados, papas y huevos Cajun, omelets preparados a nuestros gusto, el más crujiente bacon que jamás probé, por supuesto, además de deliciosas frutas frescas y café recién molido.

Teníamos incluido el M Club Lounge, un área exclusiva, que nos brindaba snacks y bebidas durante todo el día, y pequeños y deliciosos platillos por la noche, ninguna noche faltó el clásico Gumbo, ni las ensaladas, quesos y fiambres, luego iban variando entre macarrones con langosta, hotdog Cajun, pizza, muffaletta, y deliciosos bocadillos dulces.

En el Lobby se van a encontrar con un gran bar de vinos y tragos, abierto durante todos o el día, en donde además sirven almuerzo y cena, en el 55 Fahrenheit, ideal para reuniones con amigos o de trabajo. En ese mismo nivel también hay un Starbucks con sus cafés característicos y bocadillos.

En esta magnífica ciudad hicimos un montón de cosas, en cuanto llegamos y dejamos todo nuestro equipaje salimos a recorrer las calles, nada más maravilloso que encontrarse con esas edificaciones antiguas, reconstruidas después de tanto dolor, es increíble ver como se levantaron y siguieron adelante con alegría, en Nola siempre hay un motivo para celebrar, para brindar, para divertirse. La música suena a la vuelta de cada esquina, y sus balcones decoran las calles junto con los clásicos collares de colores que cuelgan de todas las vidrieras y las casas.
Tuvimos la suerte de ir para Pascua, así que disfrutamos de los desfiles típicos de estas celebraciones, donde desde los carruajes les lanzaban a los niños chocolates, peluches, collares, huevos y conejos, todo lleno de música y color.
Más tarde nos dirigimos a ver disfrutar del Parade LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales), super divertido, baile, música, integración, y educación para nuestra hija de que todos somos iguales, nada mejor que aprender a no discriminar mientras nos divertimos en familia, una de las mejores tardes que pasamos en Nola.

En Nueva Orleans, hicimos un montón de cosas recorrimos la ciudad en el típico carruaje el cual tomamos en Jackson Square, sumamente entretenido y donde aprendimos un montón de cosas, el tour nos llevó al St. Louis Cemetery No. 1 donde se encuentran los restos de Marie Laveau, llamada la Reina del Voodoo, y una de las tumbas más visitadas de los Estados Unidos. La cultura Voodoo se respira y vive en cada rincón de esta bella ciudad, es imperdible la visita al museo y la casa de Marie.

Volviendo a la razón fundamental de nuestra visita a NOLA, la gastronomía, creo que comimos todo lo que nuestros cuerpos nos permitió, el primer lugar y lo que primero quería probar mi hija era los famosos beignets que preparan en el antiguo Café Du Monde así que esa fue nuestra primer parada, pequeños bocados tiernos cubiertos por una deliciosa capa de azúcar hacen que viajar hasta ya valga la pena, debo decir que casi todos los días de nuestra estadía pasamos por allí a comprar un pedacito de cielo.
Otro dulce característico son los praliné, los caseros, deliciosos, los preparan con nueces, almendras, crema, caramel, algunos con Tabasco, uno más rico que otro, entren a las tienden y pruebenlos, después elijan y llévense una caja para compartir al volver a caja, un fabuloso souvenir.

Almorzamos y cenamos en fabulosos restaurantes buscando probar los platos típicos, si hay fila es porque se come bien nos dijeron, y eso hicimos. Así fue que conocimos Coterie NOLA, Bourbon House, Acme Oyster House (uno de los mejores), Mr. B’s Bistro, New Orleans Creole Cookery, Commander’s Palace Restaurante, y no dejamos pasar uno de nuestros favoritos el Hard Rock Cafe. Las mejores ostras las van a comer en estos lugares cocinadas en todas sus formas siempre acompañadas con pan recién horneadas, mis favoritos fueron los Po-boy sandwiches ya sean de carne o pescado super jugosos y condimentados creo que los probé todos, también comimos gumbo y jambalaya en cada lugar tienen su receta, y el postre infaltable que enamoro a mi hija fue el bañan foster. Si bien su comida se caracteriza por ser picante, se puede pedir sin y la mayoría de los platos se pueden preparar a gusto. Por supuesto en todos los menús hay hamburguesas y comida clásica americana si lo desean.
En nuestro paseo por el pintoresco French Market mi esposo se animó a probar el cocodrilo grillado con salsa, según dijo era riquísimo, yo no me anime.

Otro paseo para caminar en un día soleado es recorrer la zona del puerto de Nola, con el río Mississippi de fondo, un paisaje bellísimo, alli se ubica el Audubon Aquarium of the Americas, el Woldenberg Park donde pasamos una tarde hermosa, y también si desean salen cruceros para navegar por el río.
Y si quieren hacer compras a unas pocas cuadras de allí se van a encontrar con el The Outlet Collection at Riverwalk, como dato para tener en cuenta Luisiana tiene programa de tax Free para extranjeros, es un buen lugar para ir de shopping.

Realmente una ciudad sorprendente, divertida, con gente maravillosa, un ejemplo de cómo renacer de la tragedia, llena de energía y fuerza. Felices de haber conocido NOLA 300.

New Orleans Marriott
555 Canal Street, Nueva Orleans, Luisiana 70130 EE. UU. +1 504-581-1000

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